Escapate

Cuadrilla de Laguardia – Rioja Alavesa

Qué ver en Rioja Alavesa

¿Qué ver en Rioja Alavesa? La Cuadrilla de Laguardia-Rioja Alavesa tiene numerosos y diversos lugares para descubrir. Aquí nació el enoturismo y prácticamente toda la vida se hace alrededor de los mares de viñedos y sus bodegas. Desde calados tradicionales en el subsuelo de la medieval Laguardia o Lagares Rupestres a obras de arte como la bodega Marques de Riscal de Frank Gehry. Un lugar en el que perderse con la bicicleta y quedarse a vivir.

Laguardia

Laguardia

Rodeadas de viñedos en lo alto de pequeñas colinas, 19 villas medievales presiden el impactante paisaje de Rioja Alavesa. Localidades que han visto pasar el tiempo desde hace más de 800 años, siendo algunas de ellas, Labastida, Labraza, Salinillas de Buradón y Laguardia, villas con el casco histórico protegido como conjunto monumental.

Laguardia es la capital. Nombrado como uno de los pueblos más bellos de la península, es una villa que entre sus estrechas calles y su subsuelo lleno de cuevas y bodegas, esconde pura magia.

El Pórtico gótico de la Iglesia de Santa María de los Reyes es una gran joya que impresiona a todo amante del arte, pues se trata de uno de los pocos pórticos policromados de todo el país. A los pies de este templo nos encontramos con la Torre Abacial, una torre-castillo de planta cuadrada, al puro estilo del norte de Italia, que sirvió de defensa a las murallas de la villa.

A escasos metros de allí, se ubica el Estanque Celtibérico de la Barbacana, un antiguo deposito de aguas con capacidad de almacenar 300.000 litros de agua y que es el estanque más grande de Europa. Más de 2.100 años lo contemplan.

Una vez salimos del Casco Histórico de Laguardia llegamos al Complejo lagunar de Laguardia. Se trata de un Biotopo Protegido el cual engloba tres pequeños humedales, Carralogroño y Carravalseca, que son lagunas temporales endorreicas y el Prao de la Paul, un pequeño embalse creado sobre una antigua zona encharcada. Un ecosistema privilegiado por la riqueza y diversidad por las formas vivas que habitan y un paraíso para hacer birding.

También en las afueras de Laguardia nos topamos con el Poblado de la Hoya, uno de los yacimientos más importantes de Euskadi, que nos muestra los modos de vida y organización de las gentes que poblaron el lugar entre el 1.200 a. C. Y el 250 a. C.

Lagares Rupestres

Lagares Rupestres

Rioja Alavesa es sinónimo de viñedos, bodegas y vino de calidad. Esta bebida ha desempeñado un papel destacado en la cultura de los pueblos mediterráneos, aunque fueron los romanos quienes la convirtieron en un producto de consumo ordinario junto con otros productos como el aceite. El lagar es el sitio donde se pisa la uva, se prensa la aceituna o se machaca la aceituna para conseguir su jugo. Es el origen de la elaboración del vino y a su vez un patrimonio histórico de primer orden.

En Rioja Alavesa, sobre todo en la zona de Labastida, existen 12 lagares rupestres visitables dedicados al pisado de la uva. Estos se encuentran repartidos por el entorno natural, entre viñas o sobre bancales de roca arenisca que emergen del suelo a dos o tres metros de altura. Esto ha contribuido a que algunos de ellos se hayan conservado hasta nuestros días, especialmente el de Montebuena Norte.

Arquitectura del Vino

Arquitectura del Vino

13.500 hectáreas de viñedos bañan el idílico paisaje de Rioja Alavesa. Una imagen de postal que cambia con los colores de cada estación, que se combinan con la sierra, las pequeñas colinas con pueblos medievales y con bodegas ancestrales y grandes joyas de la arquitectura vanguardista.

Las bodegas, son el corazón de Rioja Alavesa. Las hay centenarias, majestuosas, clásicas y de vanguardia, con impactantes formas, que han sido diseñadas por algunos de los mejores arquitectos del mundo.

Desde el “chateâu” francés de Bodegas Campillo, el primer proyecto arquitectónico innovador hasta la gran referencia, la Ciudad del Vino de Marqués de Riscal, obra de Frank Gehry.

Las Bodegas y Hotel de Marqués de Riscal es el gran emblema arquitectónico de Rioja Alavesa. Un impactante edificio que recuerda a la extravagancia de titanio del vecino Museo Guggenheim, pero con su propia personalidad. Esto se lo otorgan los colores de sus onduladas planchas de titanio, con el rosa, que representa al vino tinto, el oro, que representa la malla de las botellas de la bodega y la plata como homenaje a la cápsula.

Pero la vanguardia va más allá de la obra de Frank Gehry. La Bodega Ysios, obra de Santiago Calatrava, es otra de las bodegas más reconocibles de la comarca. Su característico tejado representa las olas sobre las cepas, además de una especie de elemento mimetizador con las formas de la sierra y el Efecto Foehn que se forma sobre ellas.

Otras bodegas emblemáticas y vanguardistas son Baigorri y Viña Real. Baigorri se encuentra en las afueras de Samaniego. Una bodega concebida en una caja de cristal vacía que nos da acceso a una bodega bajo tierra en diversos niveles y en la que la gravedad hace parte del trabajo del proceso de elaboración del vino. Bodegas Viña Real, obra del arquitecto francés Philippe Mazieres, despunta en lo alto de un cerro con forma de tina gigante. Un espectáculo por fuera que se acrecienta una vez que entras en la bodega.

Ruta de los dólmenes

Ruta de los dólmenes

Algo que caracteriza a Rioja Alavesa son sus vestigios prehistóricos. Un total de ocho dólmenes a los pies de la flamante Sierra de Toloño hacen una ruta ideal para disfrutarla a lomos de tu bicicleta. Son de los más grandes y espectaculares de todo Euskadi. Pura magia. Los Llanos en Kripan, La Chabola de la Hechicera, El Encinal en Elvillar, El Alto de la Huesera, San Martín, El Sotillo y Layaza en Laguardia y Montecillo, localizado en Villabuena de Álava conforman este rico patrimonio.

El Dolmen más mítico de Rioja Alavesa es la Chabola de la Hechicera, el más grande y mejor conservado de todo el País Vasco. En él, el 14 de agosto, se celebra un akelarre (baile de brujas y macho cabrío) recordando la leyenda, que lo relaciona con la casa de una bruja a la que en las mañanas de San Juan se oía cantar y pregonar quincalla.

  • Los Llanos (Laguardia)
  • El Encinal (Elvillar)
  • La Chabola de la Hechicera (Elvillar)
  • Alto de la Huesera (Laguardia)
  • San Martín (Laguardia)
  • El Sotillo (Laguardia)
  • Layaza (Laguardia
  • Montecillo (Villabuena de Álava)

Museos y Centros de Interpretación

Museos y Centros de Interpretación

Rioja Alavesa posee varios centros de interpretación y museos de diferentes temáticas. Desde la prehistoria, como el centro de interpretación de El Alto de Castejón en Navaridas y el Museo de La Hoya en Laguardia, pasando por el Centro de Interpretación del Vino Villa Lucía y Lagum. (Museo de Amigos de Laguardia), hasta el Museo 2100 años de Agua, que alberga el estanque celtibérico La Barbacana, el más grande de Europa.

Centros de Interpretación:

  • Centro de Interpretación del Alto de Castejón (Navaridas)
  • Centro Temático del Vino Villa Lucía (Laguardia)

Museos:

  • Museo del Poblado de La Hoya (Laguardia)
  • Lagum – Museo Amigos de Laguardia (Laguardia)
  • 2100 Años de Agua – La Barbacana (Laguardia)

Gastronomía y Vino

Gastronomía y Vino

Dicen que es de sibaritas buscar un maridaje perfecto entre la mejor gastronomía y un vino con categoría de excelente… si es con los vinos de Rioja Alavesa, el resultado está garantizado. Además de vivir el vino y su cultura, disfrutarás de una exquisita y variada gastronomía, que va de lo tradicional a la vanguardia.

Esta privilegiada zona ha legado al recetario popular algunos de sus mejores platos como las patatas con chorizo, las chuletillas al sarmiento, las carrilleras al vino tinto o las pochas. Nuestros chefs han sabido combinar tradición y modernidad y te ofrecen desde auténticas exquisiteces en miniatura hasta menús maridados con una selección de los mejores vinos de Rioja Alavesa.

Naturaleza y Paisaje

Naturaleza y Paisaje

El paisaje de Rioja Alavesa huele de forma muy especial. Un auténtico regalo para los ojos que siempre perdurará en tu memoria. Las hileras formadas por las vides, la vanguardia de las bodegas, las villas medievales encaramadas en pequeñas colinas, restos arqueológicos que resisten al tiempo y las antiguas casonas, hacen de Rioja Alavesa un lugar para recorrer sin prisa.

Un paisaje cambiante a lo largo de todo el año. Una explosión de colores que mutan con las estaciones y que alcanza su máximo apogeo en otoño, cuando se abre un impresionante abanico cromático con gamas que van desde verdes a ocres, pasando por diferentes tonos rojizos.

Todo un espectáculo natural que se combina con la majestuosidad de la Sierra de Toloño, donde se forman habitualmente esas olas mediante nubes que son el Efecto Foehn. Extensos hayedos, humedales, terrazas naturales, ríos… Un lugar ideal donde quedarse a vivir y disfrutar.